Hemospermia o Hematospermia: definición, causas y más.

Lo que debes saber

Se define hemospermia o hematospermia la presencia macroscópica de sangre en el eyaculado. Lea aquí sobre sus causas, diagnóstico y tratamiento.

Lo que debe saber

Se define hemospermia o hematospermia la presencia macroscópica de sangre en el eyaculado. Su incidencia exacta es desconocida, pero alcanza mayor prevalencia entre las décadas de los 30 y 40 años.

Este trastorno provoca gran ansiedad en los pacientes, quienes temen que la hemospermia sea producida por un tumor o una enfermedad de transmisión sexual.

¿Cómo se clasifica la Hemospermia?

La clasificación de la hemospermia se realiza según la etiología o el mecanismo fisiopatológico que la produce:

Inflamaciones, infecciones y parasitosis:

  • Prostatitis, vasculitis de la vía seminal, uretritis, orquiepididimitis..
  • Litiasis en la vía seminal, próstata, uretra, vejiga o uréteres.
  • Enfermedades de transmisión sexual: gonorrea, sífilis, tricomoniasis, herpes, clamidia.
  • Tuberculosis, esquistosomiasis, citomegalovirus.

Obstrucción o quistes en el conducto seminal:

  • Dilatación de las vesículas seminales.
  • Quistes en los conductos eyaculatorios, quistes de utrículo y quistes prostáticos.
  • Obstrucción de los conductos eyaculatorios, estenosis uretral.
  • Divertículos en las vesículas seminales.

Tumores

  • Benignos
  • Pólipos adenomatosos, granulomatosos.
  • Condilomas acuminados.
  • Hiperplasia benigna de próstata.
  • Tumores en el utrículo prostático o del cordón espermático.
  • Leiomioma de las vesículas seminales.
  • Malignos
  • Carcinoma de las vesículas seminales, testículo o próstata.
  • Sarcoma de las vesículas seminales y próstata.
  • Carcinoma intraductal.
  • Carcinomas secundarios a distancia.

Yatrogénicos/traumáticos

  • Biopsia prostática, inyecciones prostáticas, vasectomías, orquiectomía, escleroterapia, braquiterapia, crioterapia, posicionamiento de stents ureterales.
  • Traumatismos a la altura del perineo, genitales o pelvis.

Enfermedades sistémicas:

  • Hipertensión arterial grave.
  • Hemofilia, púrpura, enfermedad de Von Willebrand.
  • Linfomas, leucemias.
  • Cirrosis hepática.
  • Amiloidosis de las vesículas seminales.

Anomalías vasculares:

  • Varicosidades venosas.
  • Malformaciones arterio-venosas.
  • Hemangiomas.

Infecciones:

Históricamente, ésta ha sido la etiología más frecuente de hemospermia en la población joven y del 39% de la población en general.

La inflamación causa irritación hipertermia y edema de la mucosa del conducto seminal, dando lugar al sangrado. El origen de la inflamación puede ser de diferente naturaleza: traumático, químico o infeccioso.

Las infecciones pueden ser provocadas por virus, bacterias, microbacterias o parásitos, el origen patógeno en el 75% de los casos de hemospermia: virus herpes simple (42%), Chlamydia trachomatis (33%), Enterococcus faecalis (17%) y Ureaplasma urealyticum (8%).

Obstrucción o quistes:

La distensión y/o dilatación de los conductos seminales da lugar a rotura de la mucosa de los vasos venosos, produciendo la hemospermia.

Se ha encontrado hemospermia en pacientes con obstrucción de los conductos eyaculadores, obstrucción del conducto de Wolff, quistes de las vesículas seminales o en quistes del utrículo.

Tumores

Varios tumores benignos pueden dar lugar a hemospermia.

También dan lugar a hemospermia la existencia de tejido prostático ectópico uretral, pólipos prostáticos o uretritis proliferativas.

Los tumores malignos pueden producir, raramente, episodios de hemospermia: tumores de próstata, testículo o vesículas seminales.

Anomalías vasculares

Las varicosidades venosas de las vesículas seminales, uretra prostática y vejiga pueden dar lugar a episodios de hemospermia.

También pueden provocar hematospermia diversas alteraciones vasculares que tienen lugar durante el desarrollo puberal, así como malformaciones arteriovenosas o hemangiomas.

Enfermedades sistémicas

Existen numerosas enfermedades sistémicas que son responsables de la hemospermia: hipertensión arterial grave, linfomas, diátesis hemorrágicas, enfermedades renales y problemas hematológicos (enfermedad de Von Willebrand, hemofilias y enfermedades hepáticas que den lugar a problemas de coagulación.

Causas iatrogénicas o traumas

Las primeras causas iatrogénicas son biopsias prostáticas transrectales y transperineales, radioterapia o braquiterapia de la próstata o instrumentación de la uretra son las principales causas de hemospermia.

 Los traumas a la altura del perineo o los órganos sexuales masculinos también podrían dar lugar a episodios de hematospermia.

Algunos fármacos, como aspirina, warfarina o anticoagulantes, también pueden dar lugar a hemospermia.

¿Cómo se puede diagnosticar la hemospermia?

El proceso diagnóstico debe iniciarse con una anamnesis exacta del paciente, para evaluar las características de la hemospermia, la coexistencia de otros síntomas urológicos, las enfermedades generales del paciente y la presencia de otras patologías sistémicas.

La principal causa de la hemospermia son las infecciones. Por ello es importante investigar la posible presencia de síntomas urológicos, como hematuria, disuria, dolor perineal, dolor testicular, dolor durante o posterior a la eyaculación o sensación de malestar a nivel del hipogástrico.

Estos síntomas se asocian habitualmente con la hematospermia.

Las características de la hemospermia (abundante sangrado, con o sin coágulos, restos de sangre en el eyaculado) son útiles para un diagnóstico diferencial correcto con lesiones en el glande o prepucio, ureterorragias pre-eyaculaciones y melanosperma.

La evolución de la hemospermia puede ser episódica, intermitente o continua durante meses o años.

Las enfermedades generales del paciente son importantes en la anamnesis, ya que diferentes formas de hematospermia pueden asociarse a patologías sistémicas: patologías congénitas, coagulopatías adquiridas (hemofilias, enfermedad de Von Willebrand), linfomas, discrasias hemáticas, cirrosis hepática., fibrosis quística, tratamiento con anticoagulantes, equinococosis e hipertensión grave.

Es importante investigar sobre las posibles causas iatrogénicas, biopsias prostáticas, traumas, etcétera.

Se debe realizar una exploración física completa, que debe incluir presión arterial, temperatura corporal, examen rectal digital, palpación abdominal para descartar la presencia de masas, hepatomegalia, esplenomegalia e inflamaciones pélvicas.

Se deben explorar ingle, perineo y genitales externos con minuciosa exploración del meato uretral para descartar lesiones. El pene debe ser examinado también con atención, para identificar algún tipo de patología, por ejemplo, frenillo lesionado o rasgado.

El examen dígito-rectal es de gran importancia para descartar la presencia de masas en vesículas seminales (estas estructuras no se palpan sistemáticamente) o para descartar en personas mayores de 50 años la presencia de nódulos sospechosos prostáticos (ocasionalmente, la hemospermia es un precursor del carcinoma prostático).

Siempre, posteriormente a la exploración rectal, se debe reexaminar el meato uretral para controlar un posible sangrado posterior a esta exploración.

Laboratorio, pruebas y diagnósticos

Sedimento de orina y seminograma, así como cultivos (orina y semen).

Los microorganismos más comunes aislados en episodios de hemospermia son:

  • Escherichia coli, Chlamydia trachomatis y Ureaplasma urealyticum.
  •  Otros patógenos que puedan dar lugar a hematospermia, como Mycobacterium tuberculosis, parásitos (Trichomonas vaginalis, Schistosoma mansoni y virus (VIH o Citomegalovirus).

En la hemospermia, el porcentaje de cultivos positivos es bajo. A pesar de esto, se recomienda la realización de cultivos de orina y de semen.

El seminograma es útil para la diferenciación entre una verdadera hemospermia y otras causas de decoloración del semen.

Los análisis de sangre son importantes en el estudio de la hemospermia. Se debe realizar un análisis de PSA en paciente mayores de 50 años o mayores de 40 años con historia familiar de adenocarcinoma prostático.

En pacientes cuya hemospermia tiene una duración mayor de dos meses se realizará un estudio completo de la coagulación para descartar una coagulopatía.

Ecografía transrectal (TRUS). La ecografía es la prueba diagnóstica más utilizada para el estudio de la hemospermia.

Con la ecografía prostática transrectal se podrían diagnosticar algunas de las causas que producen hemospermia: cálculos prostáticos y alteraciones de la vesículas seminales (dilataciones, quistes y asimetría).

Resonancia magnética: puede detectar cambios anatómicos debidos a radiaciones, procesos inflamatorios o neoplasias.

Pero la ventaja de la resonancia magnética frente a la ecografía es en la habilidad de evidenciar zonas hemorrágicas dentro de las vesículas seminales o la próstata.

Tomografía computarizada o TAC: Se utiliza para el estudio morfológico de las vesículas seminales.

Cistoscopia. Esta prueba es la más eficaz desde el punto de vista diagnóstico y terapéutico. Su indicación está reservada a pacientes con hemospermias frecuentes y abundantes o con hemospermias asociadas a hematuria.

Durante la cistoscopia se debe realizar un masaje prostático y de las vesículas seminales para localizar la zona de sangrado.

El objetivo principal del tratamiento, es calmar la ansiedad que sufre el paciente con los episodios de hemospermia. Raramente, la hemospermia se asocia a patologías importantes, sobre todo en pacientes jóvenes.

En aquellos casos en los que hemospermia sea un episodio aislado y único no es necesario el tratamiento.

Es necesario distinguir si la hemospermia es idiopática o secundaria. En este último caso, el tratamiento se dirige a tratar la causa subyacente que provoca la hematospermia, si se detecta tal causa. Su pronóstico dependerá de la etiología de la hematospermia.

Si se confirma una causa bacteriológica de la infección urogenital o se sospecha una causa bacteriológica, debería tratarse con terapia antibiótica y AINE.

El microorganismo causal más frecuente es Escherichia coli. En hombres jóvenes, el tratamiento antibiótico ideal debe cubrir Chlamydia y Naisseria gonorrhoeae (ciprofloxacina y/o doxiciclina durante dos semanas).

En caso de infección por herpes virus, el tratamiento de elección son antivirales.

Si la hemospermia es de origen traumático, el paciente necesitaría mayor soporte, además de un tratamiento antibiótico empírico.

En caso de que la etiología se deba a alteraciones vasculares (varices o vasos anómalos) en uretra o próstata, será quirúrgico o esclerosante.

Resección si el caso es una obstrucción de los conductos seminales, debida a quistes del conducto de Müller, divertículos o dilataciones de los conductos eyaculadores o de las vesículas seminales, incluidos los quistes de las vesículas seminales y los quistes prostáticos.

La hemospermia debida a enfermedades sistémicas, se deberá tratar su patología de base.

Conclusiones:

La hematospermia, o sangre en el eyaculado, suele seguir un curso benigno autolimitado. Sin embargo, puede ser una fuente de ansiedad considerable en los pacientes.

En hombres de 40 años o menos, la mayoría de las veces se debe a procesos inflamatorios o infecciosos.

En los hombres mayores de 40 años, sin embargo, existe una asociación entre la hematospermia y una patología subyacente más grave.

Un número significativo de casos sigue siendo idiopático incluso después de una extensa investigación.

La hematospermia recurrente o sintomática puede presagiar una patología subyacente más grave, especialmente en los pacientes mayores de 40 años.

 Referencias:

-Leocádio DE, Stein BS. Hematospermia: etiological and management considerations. Int Urol Nephrol. 2009;41(1):77-83. doi: 10.1007/s11255-008-9409-9. Epub 2008 Jun 19. PMID: 18563615.

-Fuse H, Komiya A, Nozaki T, Watanabe A. Hematospermia: etiology, diagnosis, and treatment. Reprod Med Biol. 2011 May 10;10(3):153-159. doi: 10.1007/s12522-011-0087-4. PMID: 29699089; PMCID: PMC5904639.

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